lunes, 13 de mayo de 2019

¿Está apestado el Pp? Nadie lo quiere poner en los carteles?


Ramón


Dos enfados se han conocido en la confección de la lista de Ramón.



Dos conocidos, es de suponer que habrá otros que iremos conociendo en los próximos días y que los pondremos en su conocimiento. 

Si les parece empezamos por el enfado de Carolina Lafita. 

El sábado, tenía previsto el señor alcalde presentar la candidatura el lunes, se entera la señora Lafita que Ramón la ha ubicado en el puesto número doce. 

Por si no lo saben, la encuesta que tiene el joven alcalde sobre la mesa le da una horquilla entre nueve y once ediles
 (las de otros frentes le dan entre seis y nueve), 
encuesta que conocen todos los componentes del actual equipo de Ramón en el consistorio, no parece por lo tanto que el doce fuera de satisfacción para doña Carolina. 

Enfado monumental el suyo. 
Y razonable, oiga. 
Tanto, que en la madrugada del domingo, hay quien asegura que fue en la del lunes, pero no lo han querido confirmar los protagonistas, la actual responsable del año gastronómico le manifestó al señor alcalde que nones, que no aceptaba ir en ese puesto, que prefería no ir en su lista. 

Ahí te quedas, debió decirle al alcalde. 
Y ahí se ha quedado Ramón. 
Ella a casa a partir de junio.

Un segundo enfado con la lista de Ramón, y éste saldado en beneficio del enfadado. 

Juan José Alonso, el hombre que se ha enfangado manos y pies en todos los líos políticos y no políticos que se han vivido en el ayuntamiento en los últimos diez o doce años vio con la lógica rabia que su nombre se barajaba para el número diez de la lista. 

Conociendo los datos que tiene Ramón sobre las elecciones, y los que tienen otros medios y mencionados, el cabreo, se cuenta en mentideros peperos, fue mayúsculo, pero su queja y llamada a los líderes, con los silencios que tan importantes son en política, consiguieron que a final el nombre de Juan José Alonso ocupara el octavo puesto de la lista. 

Cierto que no tiene asegurado el volver a ser concejal en ese puesto si la horquilla de votos se queda entre el seis y el siete, pero alguna esperanza le queda de conseguirlo si encima Javier Aureliano decide irse a los madriles.

 En el décimo puesto, donde quería colocarlo Ramón, estaba casi condenado al fracaso y a la vuelta al trabajo en el ayuntamiento roquetero. 

Claro que siempre es una ventaja tener un puesto de trabajo al que volver, no todos en la lista de Ramón pueden decir lo mismo. 

Otros enfados no confirmados se han dado en ediles que no repiten con Ramón. 
Hay quién no está por la labor de volver a la animación cultural en el ayuntamiento. 
¿Le están buscando alguna puerta giratoria? 

No va a ser fácil abrirlas.

Hay que esperar a ver qué pasa con la diputación de Aureliano y los muchos muertos políticos que se van a quedar en los pueblos. 

A don "Grabiel" Amat le van a llover las llamadas pidiendo trabajo a partir del 26 de mayo.

Por cierto, se dan cuenta ustedes de que nadie habla ya del Pp. 
Lo retiran de los carteles.
Ahora se lleva lo de:

Confianza.
Ramón.
Y cosas parecidas

¿Está apestado el Pp?



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