sábado, 24 de noviembre de 2018

Las leyes al viento de la Junta


¡Normativas andaluzas!



La Junta de Andalucía se enfrenta a sus propias normativas en Almería



¿Son unos inútiles los que nos gobiernan desde Sevilla hasta unos límites insospechables?
 Por lo que dice la ley lo parecen y con alevosía.

 La vieja historia sobre los sondeos mineros aprobados en el Cabo de Gata no tiene desperdicio y nos demuestra esa presunta inutilidad de los señores que mandan en Andalucía. 

Vamos con el esperpento vivido y al que todavía no se le ha dado solución: 

Estos talentosos gobernantes de la Junta hacen una normativa medio ambiental en el año dos mil ocho para el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar 
(ecologistas: ¡bien!), 
seis años después, en el dos mil catorce los astutos dirigentes de la Junta autorizan a unas empresas a que en el Parque efectúen unos sondeos mineros 
(ecologistas: ¡mal!) 
y en el dos mil dieciocho
 (hoy) 
la justicia 
(TSJA) 
le dice a los despiertos, espabilados y listos gobernantes andaluces que según la normativa que ellos elevaron en el dos mil ocho los sondeos aprobados por ellos mismos en el dos mil catorce son ilegales.

 (Ecologistas: ¡aleluya!) 
¡Tomen del frasco señores políticos de la Junta! 
¿Inútiles al cubo los caballeros? 
Y con todas las de la ley. 
Zipotes hasta decir basta. 

Hacen una normativa, seis años después se la quieren pasar por el arco del triunfo y les pilla la justicia, les saca los colores y los deja con las vergüenzas al aire. 

Estos son los gobernantes que tenemos, ¿qué les parece? 
Para estar contentos con ellos. 
Y lo que es peor, como para fiarse de ellos y de las leyes que nos levantan en el parlamento sevillano. 

Terror hay que tenerles. 
Cientos, miles de leyes y normativas ha elaborado el gobierno andaluz en los cuarenta años que llevan gobernando la comunidad. 
¿Sirven para algo? 

Si ellos mismos se las quieren pasar unos años después por el forro de sus caprichos será por algo, digo yo, o no sirve lo que hacen, o lo hacen de pena, penita, pena, o ya me dirán ustedes en qué benefician a los ciudadanos almerienses.

Y no es como para tomarse a risa o cachondeo a estos caballeros y señoras que nos gobiernan, ya que de ellos depende el futuro de nuestras familias, educación, sanidad, puesto de trabajo. 

En definitiva, de estos políticos pazguatos depende una parte importante de nuestra felicidad y la de nuestros familiares. 

No, no es como para tomárselos a broma, hay que ver la forma y manera de mandarlos a sus casas el dos de diciembre y que dejen de hacer leyes al viento

No hay comentarios:

Publicar un comentario