miércoles, 3 de octubre de 2018

Caracoles y gallos de pelea en Carboneras



¡Felipe, Felipe!


El alcalde de Carboneras, Felipe Cayuela, se pega un tiro en el pie


La oposición pide su dimisión y es lo menos que puede y debe hacer. 
Don Felipe Cayuela se puso delante un micrófono, se le debieron nublar las entendederas y reconoció en la entrevista que durante su etapa de concejal de hacienda, siendo alcalde Salvador Hernández, se habían cometido ilegalidades. 

Y que él no estaba dispuesto a que se volvieran a repetir. 
Vaya con Felipe. 
¿Y por qué no lo dijo en su momento? 
¿Por qué no se opuso a la ilegalidad que le presentaba el señor alcalde, si es que era el alcalde el que le obligaba a esa ilegalidad? 

Reconocer al cabo de unos meses o unos años que se ha cometido un delito, que es lo que hace, y que él no está dispuesto a hacerlo, no deja en muy buen lugar a su compañero de partido y que espera volver a la alcaldía en algún momento. 

Parece evidente que Felipe ha pasado de caracol a gallo en el ayuntamiento carbonero y que dos gallos en el mismo gallinero acaban en pelea. 
Lo manifestado y reconocido por Felipe no deja de ser una declaración de guerra a Salvador dentro del grupo, se mire por donde se mire. 

Lo extraño es que han pasado semanas desde las palabras del “caracol” Felipe y el “gallo” Salvador no ha dicho aún esta boca es mía. 
Lo que nos lleva a pensar que es cierto, que Felipe estaba diciendo la verdad, que se han cometido ilegalidades en el ayuntamiento, que han sido necesarios los votos de todos los concejales del equipo de gobierno, que sabían lo que estaban haciendo y guardaban silencio, y con ese silencio otorgaban carta de naturaleza a las irregularidades del gobierno municipal de Carboneras. 

¿Y no debían estar todos investigados, inhabilitados, en sus casas y esperando algunos pasar una temporada en el Acebuche? 

Don Felipe Cayuela debía ir buscando cazar al “gallo” Salvador, pero al mismo tiempo se ha pegado un tiro político en el pie. 
No sé si se va a presentar a la alcaldía y con qué formación política o agrupación de ciudadanos lo va a hacer, pero si lo hace habrá que recordarle que él tuvo en su mano que no se cometieran ilegalidades en el municipio, siendo el responsable de hacienda, y que las permitió. 
Tan culpable como el que las propuso. 

Don Felipe, ahora alcalde, se dedica a ir de casa en casa, 
¿les pedirá perdón a los vecinos de Carboneras por las ilegalidades cometidas? 
Pelea de gallos tendremos.

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