jueves, 4 de enero de 2018

Una despedida con retraso, pero quería ver a luz

¡Una década!


Para algunos políticos diez años no son suficientes para cambiar


Una despedida que quería ver la luz. 

Según doña Trinidad Cabeo, tras estar al frente de la autoridad portuaria diez años, toda una década, no es tiempo para cerrar algunos flecos en su gestión. 
Siempre se ha dicho que lo que no haga un político en sus primeros años no lo hace nunca, pero a doña Trinidad le ha faltado tiempo en su ciclo al frente del puerto. 

La mujer lo manifestaba en su despedida con cierta amargura. 
La verdad es que la presidenta de la Junta, si sabía que a la señora Cabeo le faltaba algo más de tiempo para hacer del puerto la gran fiesta de Almería, se lo podría haber dado. 
Total, otros diez año más al frente del puerto tampoco es mucho, sobre todo cuando llevan en la política desde que echaron los dientes. 

Lo que no nos explicaba la ex del puerto es para qué quería ese tiempo extra. 
¿Qué es lo que se le ha quedado sin hacer tras diez años mandando? 
Sería interesante saberlo. 
Aunque ya no importe demasiado.

No creo que se refiriera al Puerto-Ciudad, pues ese proyecto aún puede tardar en torno a los veinte años, o más, si como quieren los responsables esperan que la sea la iniciativa privada la que vaya soltando los euros para el mismo. 

No veo interés en el sector económico provincial a poner un duro en algo que no se sabe lo que se quiere, que se va a encontrar con trabas de los vecinos, de los grupos ecologistas y hasta de los propios partidos políticos. 

Recuerden que una vez José Antonio Amate, por aquellos años presidente del puerto, ya habló del plan y por poco lo queman políticamente los vecinos de la zona en una hoguera de San Juan.


Vuelvo al interés por doña Trinidad. 
En aquella entrevista de despedida de su cargo dijo algo así como que “el puerto es ya un referente en el desarrollo y en el futuro de Almería”. 

Una verdad tan grande como nuestra hermosa catedral fortaleza. 
Pero quizás se le olvidó decir a la señora Cabeo que el desarrollo y el futuro de Almería, antes incluso de nuestro nacimiento, ya venía y salía por esas azules aguas que bañan nuestra costa. 
Ella ha sido un eslabón más en la cadena, sólo eso. 

El puerto vivió sus mejores momentos de esplendor y desarrollo con la exportación de la uva y con la salida del mineral. 
Fue entonces cuando se hizo grande. 

Habla el personal como si el puerto de la capital hubiera nacido ayer, como si sólo hubiera funcionado estos diez últimos años y que es ahora cuando se convierte en un referente en el desarrollo futuro de Almería. 
El puerto debe volver a mirar a la ciudad y buscar salidas de futuro compatibles. 
Ahora que se les llena a los políticos la boca con esa expresión: Compatible.

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