miércoles, 20 de diciembre de 2017

El gran timo de la entidad de conservación del Toyo

El Toyo


El gran timo o engaño de la entidad de conservación del Toyo


Ya lo fue la de Retamar y la sufrieron durante muchos años miles de almerienses que pasaban el verano en sus urbanizaciones. 
Costó sudor acabar con ella, que se lo pregunten a Antonio Torres Tripiana. 

Eran muchos los que vivían de ella, algunos muy bien, demasiado bien, dirían algunos de los atribulados vecinos de la zona cuando acudían a las asambleas y aparecían las cuentas. 
¡Qué vergüenza, cuanto chorizo volando, cuanto cantamañanas cobrando! 

Se consiguió, y la entidad de conservación de Retamar desapareció del mapa y con ella algún chollo para los cargos de turno. 

Con la llegada del Toyo en los albores del dos mil cinco, ya se comentó en prensa el timo, el engaño que sería para los vecinos la presencia de una entidad de conservación para la urbanización, y así ha venido siendo durante estos años. 

Mucho han tardado los propietarios en sacar la voz a la calle, ¡alta y fuerte! para decir que están hasta las narices de la entidad, que quieren que desaparezca. 
¡Bien dicho! 
¡Así, alto y fuerte: 
Que desaparezca de una puñetera vez! 

Y que sea cuanto antes, si no lo consiguen les va a seguir costando un ojo de la cara, como les costó a los vecinos de Retamar durante décadas. 
No es de recibo, como ustedes denuncian y hacían los de Retamar, que tenga que pagar dos veces al ayuntamiento.

 ¿Faltó algo en la reunión de los propietarios del Toyo? 
Sí, faltaba la amenaza del político y parece que llegó. 

¿Pero qué me dice usted? 
Que hubo amenaza a los vecinos. 
¿Quién fue el encargado de la susodicha? 
Presuntamente, según se denunció, un señor, concejal del Pp en el ayuntamiento, cuyo nombre es Juan José Alonso. 
¿De verdad? 
Así venía impreso en papel y contado por los vecinos. 
Increíble, cuesta trabajo creerlo. 

¿Me está usted diciendo que el señor Alonso miembro del equipo de gobierno del Pp amenazó a los vecinos del Toyo? 
Todo apunta a que fue así. 

¡Cuente, cuente! Pues parece que el señor Alonso les amenazó con el abandono del mantenimiento de los jardines y demás terrenos si el ayuntamiento, al desaparecer la entidad de conservación, se tenía que hacer cargo de los trabajos de la actual entidad. 

Vaya con el señor concejal. 
No me lo puedo creer. 
¿Y quieren estos políticos que después los vecinos les voten en las elecciones? 
Nos toman por tontos encima.


¿Y no les ha dicho el señor alcalde a los vecinos? 
Por ahora parece que no.  

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