miércoles, 15 de noviembre de 2017

Pues parece que alguien está manipulando pozos

¡Robo!


Muy duro nos parece asegurar que: “se nos roba el agua”.


Y se ha hecho con total contundencia en estos días en Almería: 
“Se nos roba el agua”. 

Puedo entender y entiendo que el colectivo “Acuíferos vivos” lleve el tema del acuífero del río Aguas a donde le parezca más oportuno y conveniente para ellos. 
No deja de ser notable que a la ONU le pueda llegar esta cuestión, y no la que tienen los regantes con los acuíferos de Los Vélez, los del Andarax, los del Poniente, el Almanzora y en definitiva toda la provincia y su necesidad hídrica. 

Alguien se está moviendo mejor, alguien debe tener un amigo en la ONU y eso nos debe alegrar, no siempre los problemas de Almería llegan a tan altas alturas políticas. 
Lo que no nos parece razonable, incluso un despropósito, es que se acuse de que “se nos roba el agua”. 

Me recuerda la expresión repetida mil veces desde Cataluña de: 
¡España nos roba! 
¿Se acuerdan? 
Ha costado años, pero al final se ha demostrado que no era España la que robaba a Cataluña y a los catalanes, que eran unos cuantos secesionistas los que se estaban llevando el tres por ciento y otras importantes cantidades de los ciudadanos catalanes. 

Acusación tan grave como la lanzada por Acuíferos vivos en Almería debería tener, lo debe tener supongo, un respaldo legal y demostrable por parte de los denunciantes. 
No sería de recibo para ellos, para su credibilidad y para el futuro de los acuíferos del río Aguas que en algún momento se demostrase con estudios técnicos serios que no se está robando el agua. 
Serían muy graves las consecuencias para todos los protagonistas que tienen en el agua su futuro. 

Europa ha entendido que los secesionistas catalanes les han venido engañando, es de esperar que eso no nos ocurra a los almerienses y su agua.


Entiendo que la exageración forme parte de la lucha por la defensa de unos acuíferos, los que sean, pero de ahí a la imputación de un robo, como se produce, existe una gran diferencia que se debería tener en cuenta. Estamos acostumbrados en los medios a elevar el tono de nuestros escritos para que se nos haga caso desde la política, pero acusar abiertamente de un robo de agua, como aquí leemos, nos parece que es cruzar una peligrosa raya que no se debía traspasar y que no tiene buen retorno para los acusadores. 

Hay que salvar el acuífero del río Aguas, el resto de los acuíferos almerienses y a los agricultores.

Y ahora nos enteramos de una multa de la Junta a Castillo de Tabernas por el uso de unos pozos sin permiso. La empresa asegura que no es así y que recurrirá.

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