jueves, 7 de julio de 2016

¡Qué chollo de subvenciones!

Subvención


Alguien tendría que pagar los ochocientos mil euros a la fábrica de birra



¿Cómo se puede confiar en unos políticos a los que engañan cuatro gañanes con la historia de una fábrica de cerveza en Berja y les dan, del dinero de todos, ochocientos mil euros de subvención? 

¿A qué se dedican nuestros políticos cuando a una sociedad con sólo tres mil euros de capital y la idea de invertir en una Cervera más de diez millones le dan una subvención tan gorda y sin las mínimas garantías?

 Ahora lloraremos todos, pero unos señores aparecieron por aquí, llevaron al huerto a unos inútiles políticos y nos han sacado de los bolsillos ochocientos mil del ala. 

¡Vivan los padres de la patria! 
¡Joder, que tropa nos ha tocado en suerte!

 No, no, a esa tropa la hemos votado nosotros. 
Por lo que la culpa, si es de alguien, es de la tropa que les vota elección tras elección. 
Tienen ustedes toda la razón, perdonen. 

Pues saben lo peor, que lo mismo se viene diciendo de otros muchos proyectos presentados al gobierno central o al autonómico y que lo único que buscan es la subvención. 
Después si te he visto no me acuerdo. 
Y nos quedamos sin birra de Berja, con lo buena que es el agua del pueblo. 
Y ya se sabe: 
buena agua: 
mejor birra.

¿Se han preguntado ustedes cual es la subvención a Minas de Alquife por su reapertura? 
Una burrada la que se le prepara si llega ese día. 

¿Se acuerdan ustedes de alguna compañía aérea y el dinero que recibió para sus vuelos? 
En unos meses nada se supo de ella pero la subvención no se recuperó. 
Y no se pagó ni el alquiler de los aviones. 

No sigamos por este camino, nos vamos a cabrear aún más con estos inútiles “o aprovechaos” que tenemos al frente de las administraciones públicas. 
Las que según ellos están para defender el bien común y el dinero de todos los almerienses, andaluces y españoles.

Bien, al meollo de la cuestión: 
¿No creen ustedes que tendrían que ser los que dieron la subvención los que deberían devolver los ochocientos mil euros a las arcas públicas?

Si como se nos ha contado los informes eran falsos o difíciles de sostener a una empresa de esas características, los responsables de dar la subvención tendrían que sentarse en el banquillo de los acusados, inhabilitarlos para cargo público o técnico y que pagaran de sus propios bolsillos los ochocientos mil de marras. 
Ya está bien de que los tontos seamos siempre los mismos.


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