miércoles, 20 de julio de 2016

Como hace 50 años Almería sigue pidiendo agua

Retos


El Ave, el agua y el campo siguen siendo los retos del próximo gobierno



El Ave no deja de ser una novedad, la primera vez que se habló de él fue en el dos mil, se acuerdan cuando el hoy odiado Rato por sus cosillas económicas dijo aquello de que en el dos mil cinco llegaría el Ave a Almería. 

La ciudad estaba ilusionada en aquellos tiempos con los juegos. 
Eso, ilusionada. 

Han pasado más de dos lustros desde aquel anuncio y lo del Ave sigue siendo una ilusión. 
Lo más grave es que en los años de la oprobiosa, allá por los cincuenta o sesenta ¡cómo se pierde la memoria!, ante la visita del entonces jefe del estado, los árboles de toda la provincia por donde tenía que pasar la caravana se llenaron de carteles que pedían: 
“Más agua, más árboles”. 

Han pasado más de cincuenta años y el reto más importante que tiene el próximo gobierno es el agua. Desde la década de los años setenta España dejó atrás la dictadura, llegaron gobiernos elegidos por el pueblo y que a solucionar los problemas de la gente se iban a dedicar. 

¿Qué han hecho los diferentes gobiernos con el tema del agua, que cincuenta años después Almería sigue pidiendo lo mismo: 
¡Más agua!

Los vecinos de los Vélez salían a la calle la semana pasada con la misma y lamentable preocupación: 
El agua. 
Suena a tomadura de pelo ver y comprobar que la pelea por el agua sigue siendo la tónica de nuestra provincia. 

El tercer tema a abordar por el futuro gobierno, si es que alguna vez se llega a formar, es el campo. 
Y ese campo tiene en el agua, y así lo empiezan a decir muchas voces, un efecto limitante, tanto, que ya se empieza a hablar entre la clase política de limitar la construcción de invernaderos. 

No hablan de traer agua del fin del mundo, o de los picos de Europa, como dijo Alfonso Guerra en un acto político en nuestra provincia, nos hablan de limitar, lo que al final se convierte en prohibir. 
Y en esas andan. 

Cincuenta años después todo sigue igual por estos lares, y el agua sigue siendo el gran problema que no saben solucionar los políticos.


Mi cuñada Laura dice que es un privilegio vivir y disfrutar de esta tierra, y estoy totalmente de acuerdo con ella, el problema es que lo disfrutamos unos pocos, nosotros, pero nuestros hijos empiezan a no tener mucho futuro en este paraíso almeriense y se tienen que buscar, como ya ocurrió hace décadas, otras brumas donde vivir y hacer crecer a sus familias. 

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