lunes, 13 de junio de 2016

Les encanta hablar del sexo de los ángeles

Electoralismo



Políticos, electoralismo y responsabilidades de las administraciones



No es algo que solo ocurra en tiempo de elecciones, los políticos nos tienen acostumbrados a que en los plenos de los ayuntamientos o de la diputación se haga más electoralismo que eficaz gestión. 

Se habla más del sexo de los ángeles que de los problemas de los vecinos. 
Se busca más la refriega con el rival que el acuerdo a favor de los ciudadanos.

 Está muy bien que de los problemas de Venezuela se hable en nuestros ayuntamientos y diputación, pero uno prefiere que se hable de los que tienen nuestros barrios y pueblos. 
Lo de Venezuela no veo que desde Almería lo podamos solucionar, pero con ello queremos tapar, o lo parece, los muchos que tenemos por aquí y que no se quieren abordar. 

Unos porque están en el poder de Sevilla y tienen su cuota, los otros porque lo tienen en Madrid y les toca callar, por lo que prefieren hablar en nuestros plenos de obras y proyectos sobre los que no tienen competencias. 

No están nuestros políticos por la labor de arreglar nuestras calles o colegios, que son sus competencias, pero nos van a hacer un camino al cielo para la nueva vida por llegar. 
Entiendo que los obispos y cardenales se enfaden con ellos, les están quitando al personal.

Presenciar o escuchar un pleno de diputación o de cualquier ayuntamiento, nos lleva a conclusión (no sé si terrible) de que existen dos mundos paralelos, el de los ciudadanos de a pie y el de los políticos. 
El de los ciudadanos luchando con el duro día a día, el de los políticos en los grandes temas de ayer, hoy y de siempre. 

Cualquier cosa menos bajarse al arenal y convertirse en un gladiador más que lucha junto a sus compañeros.
 Ellos prefieren crearse un matrix en el que vivir o en el que esconderse.

Más de una vez nos da la impresión, oyendo sus escusas o explicaciones, de que buscan la segunda opción. Y encima son unos cobardes a la hora de contarnos las verdades de sus actos. 

En el último pleno de Almería un edil ponía el acento en los intereses particulares a la hora de comprar un edificio, pero no se atrevió el ponente a poner nombres y apellidos de los beneficiarios sobre la mesa.

 ¿Miedo, cobardía? 
Puede que las dos cosas.

Escuchando las mociones presentadas por los ediles y sus intervenciones, está claro, sobran más de la mitad de los concejales. 
Demasiados culos en el ayuntamiento calentando sillones y cobrando a final de mes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario