sábado, 28 de mayo de 2016

¡Cómo nos toman el pelo!

¡Cándidos!


El Talgo  que une Almería con Madrid tardará media hora menos en el viaje


¡Aleluya, aleluya! 
A partir del mes de septiembre estaremos los almerienses media hora más cerca de Madrid por el tren. 
¡Lo hemos conseguido! 
¡Albricias! 

¡No somos más tontos porque no podemos! 
Cambio lo de tontos por cándidos, no me quiero que se enfaden los cándidos ciudadanos almerienses que vienen laborando por un tren mejor para todos. 

Pero no me digan que no somos algo cándidos cuando nos manifestamos felices, espero que satisfechos no, porque a partir de septiembre el viaje a Madrid va a tardar media hora menos sólo con el ajuste de los horarios. 

¿Y para el ajuste de esos horarios hemos tenido que esperar años y años y mandar a nuestros ejércitos ferroviarios a Madrid a luchar contra los molinos de viento de los políticos de la meseta? 
Pues sí señores, así ha sido. 

Han tenido que ir nuestras huestes a Madrid a explicar que con sólo un cambio de horario se podían ahorrar veintitrés minutos, casi media hora. 
Me permiten una grosería: 
“Pa mear y no echar gota”. 

No les da la impresión de que somos un país de zambomba y pandereta. 
¡Que nos toman el pelo!

Y los almerienses cándidos hasta unos límites preocupantes. 
Con media hora ya nos han convencido. 
¡Hala, ya no hay quejas por el tren hasta que no pasen las elecciones del mes que viene! 
Hasta entonces pues.

¿Cuántos años llevamos los cándidos almerienses soportando ser la provincia con más barracones a la hora de educar a nuestros hijos? 
¿Nos hacen caso los señoritos de la Junta? 
De vez en cuando aparece algún consejero, siempre acompañado con la, o el responsable de educación, nos ofrecen unos plazos y unas adjudicaciones, y si hace falta hasta una primera piedra y a pasar otro par de años con barracones.  

Y nosotros, cándidos donde los haya, les seguimos soportando y hasta votando. 
En Balerma se han cansado los padres y se han plantado. 
¡Bien!
No están por soportar los dos años más que tienen que esperar viendo como sus hijos estudian en unas aulas prefabricadas construidas en el año dos mil tres y que están en unas condiciones imposible. 

¿Alguna solución? 
Ninguna seria.
Juegan con la candidez de unos ciudadanos que se creen todas las promesas de la clase política.
Ejemplos de candidez por parte de los almerienses ante los políticos tenemos para llenar el carro de Manolo Escobar, pero, ¿dónde está el cumplimiento de esas promesas? 
Donde esté el desaparecido carro de Manolo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario