jueves, 28 de abril de 2016

Promesas de ministra: Mentiras en el horizonte

Ministra


La ministra en funciones promete sillones más cómodos en el talgo


Toda una visita de la ministra en funciones de fomento para decirnos a los almerienses que van a poner un talgo más cómodo para los viajes con Madrid. 
¿Y en qué va a consistir esa comodidad? 
Van a tapizar de nuevo los asientos y le van a poner más espuma para que las posaderas de los ciudadanos que viajan noten menos el duro traqueteo.

 Algo  es algo, no se me queje, por lo menos no le dolerá la curcusilla tras el viaje. 

Lo del soterramiento del paso del Puche ya huele ministra, pero nos dijo que en unas semanas tendremos noticias. 
Pues nada, a esperar a esas semanas. 
También prometió que remodelarán la hermosa estación y la cederán al ayuntamiento. 
Para qué seguir. 

Todo fueron promesas y más promesas de una persona a la que lo mismo le queda pocos días al frente del ministerio de fomento. 
Por dios, ministra, que no nos chupamos el dedo los almerienses, que les llevamos soportando muchos años, demasiados diría uno. 

Lo del Ave de película de tortuga. 
Es más creíble lo de los presupuestos. 
Y eso se entiende. 
Si hay dinero habrá inversiones, si el dinero se lo gastan en sueldos de tanto político como pulula por parlamentos, diputaciones y empresas públicas, poco va a quedar para invertir.

Lo de compararnos con Pontevedra o Badajoz a la hora de viajar no me vale. 
Siempre se ha dicho que es la izquierda la que iguala por debajo, por lo que no me esperaba de usted ese ejemplo. 
¡Mal de muchos consuelo de tontos!, dice el refrán. 

Y sí, es posible que seamos algo tontos los almerienses, pero sabe por qué, por haberle votado a ustedes. Ya nos engañaron con el referéndum andaluz cuando Almería votó en contra y desde entonces lo vienen haciendo, algunas veces pienso que con premeditación y alevosía. 

No se entiende de otra manera que salgan a estas alturas con la pelea de las tortugas entre ustedes y la junta (otra que se las trae) para no reiniciar las obras del AVE.


De poco o nada sirvió el viaje a Sevilla, le siguió el de Madrid por el mismo camino de hierro y si algo se esperaba de la visita de la señora Pastor ya ven ustedes los resultados: 
El tren al puerto depende del acuerdo de las administraciones. 

Ese es el problema, muchas, demasiadas administraciones, todas malgastando, todas enfrentadas, todas luchando en contra de los intereses de la rival. 
¿Y quién paga el pato?: 
El ciudadano.

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