sábado, 23 de abril de 2016

Nos quieren quitar hasta las fiestas de los barrios

¡Cacharricos!



Los feriantes amenazan con ir a ningún barrio con sus cacharricos



Lástima que al final se quede en un amago de amenaza. 
Y es que al final estos políticos nuestros se merecen de vez en cuando que los demás les contesten con cierta dureza, la misma que reciben desde las administraciones públicas. 

Las fiestas de los barrios se le han convertido al equipo de gobierno pepero del ayuntamiento en un problema y de los gordos. 
Hasta el grupo de Miguel Cazorla, que les salva la cara en los plenos se la pone colora con esta cuestión. 
Y no es para menos. 

Los feriantes almerienses, esas familias que vienen esperando la llegada de la primavera y con ella las fiestas de los barrios donde ganar unos euros, se han encontrado con un ayuntamiento que está por la labor de que no haya fiestas. 
Prefiere que los vecinos duerman a pierna suelta. 

Lo de la diversión, la fiesta y la alegría debe ser cosa de la izquierda, los flautas y los perros. 

Ellos prefieren los buenos casinos, los mejores restaurantes y las salas de fiestas con derecho de admisión. No le hacen ascos a los papeles de Panamá y los paraísos, fiscales o no, les ponen.

Los feriantes están dispuestos a que los cacharricos funcionan sin música, y si hace falta con mucha grasa, para que no les suenen los ejes. 
Pero que funcionen, que de ello depende el poco bienestar que pueden llevar a sus casas y a sus familias. 

Es una pena que a estas alturas les importe un pimiento el trabajo de estos hombres. 
Si el sueldo de ellos (los políticos) estuviera en peligro como el de los feriantes, creen ustedes que los Castellón y cía se pondrían tan valientes. 

Empiezo a pensar que al nieto le hace falta algún otro familiar político que le haga ver la cruda realidad de una ciudad como la que intenta regir.


No me vale que el señor Cazorla se ponga duro en la prensa. 
Ya está bien de pantomimas don Miguel. 
Su voto y el de sus compañeros, quiéralo o no, es el que está manteniendo al Pp en el poder, por lo que lo que éste hace también es en parte de su responsabilidad. 

No me venga en plan serio y muy del lado de la gente en los papeles y las fotos y apriete las tuercas en los plenos, que es desde donde hay que hacer la política de verdad. 
Seguro que si se tratara de bajar o quitar el sueldo de políticos y asesores habría conchabeo y chanchullo en el llamado salón noble del ayuntamiento. 

¿De verdad noble? 
Sólo para ustedes.

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