jueves, 7 de abril de 2016

No una, nueve exigencias de la junta para el Pgou

Exigencias



La Junta le impone al Pgou nueve exigencias para aprobarlo



Y nos dijo don Pablo Venzal que el ayuntamiento lo había redactado tal y como habían acordado con los técnicos de doña Susana. 
Aquí alguien no nos dice la verdad, aquí alguien nos está tomando el pelo, aquí alguien está llevando al huerto a alguien. 

Luego nos quejamos de que los políticos en los madriles no se ponen de acuerdo a la hora de formar gobierno. 
En Almería lleva el ayuntamiento más de diez años presentando plan tras plan, siempre tras las oportunas correcciones de Sevilla, y el acuerdo no llega. 

O son tontos de capirote los del ayuntamiento o les están tomando el pelo los de la junta. 
Otra explicación, que quieren que les diga, no me cabe, y eso que tengo una cabeza grande. 

Los señores de la junta piden explicaciones en agua, cultura, comercio, costas del estado, carreteras del estado, aviación civil y carreteras de la diputación. 
Me faltan dos, cuento siete. 
Son nueve las que impone doña Susana, la que tanto nos quiere según nos decía hace unos días el señor Sánchez Teruel. 
Se me han olvidado las dos restantes. 
Ya me acordaré otro día y se las cuento.

¿Estamos de broma? 
Lo parece. 
Con estos políticos mandando estamos de broma, no es que lo parezca, es que es así. 

De verdad alguien puede creer que es serio que dos organismos como son la junta y el ayuntamiento no sean capaces de ponerse de acuerdo a lo largo de una década en un plan de urbanismo para un territorio en el que los dos tienen competencias. 
A mí, que quieren ustedes que les diga, no me parece serio. 

Estos políticos parecen niños queriendo quedarse con la pelota, decía la alcaldesa de Madrid, pues entre los de Sevilla y Almería llevan más de diez años luchando por ella y por el camino que llevan no acaba el partido ni en la próxima década. 

Algunos políticos dicen que hay que acabar con las diputaciones, hay ciudadanos apuntan que lo primero que habría que cerrar son las autonomías, o por lo menos los parlamentos, cada día más leyes para controlar a los ciudadanos, mientras legislan solo en beneficio de ellos: estos santos políticos que nos han tocado en suerte.


¿Qué más se le puede decir a estos señores para que se tomen en serio el futuro de una ciudad como Almería y a unos ciudadanos como los almerienses? 
A mí ya no se me ocurre nada, y los insultos ni les alteran, están en su salsa. 
¡Una pena estar en sus manos!

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