miércoles, 27 de abril de 2016

¡Menudo cachondeo, que diría el preso Pacheco!

Jueces


Se vive una sensación de desconfianza hacia la justicia y los jueces


En las últimas semanas y meses hemos visto publicadas noticias y comentarios de políticos y asociaciones sobre la desconfianza que el personal tiene de la justicia y de los jueces. 
Se nos están convirtiendo en un problema y no creo que ello sea bueno para una sociedad y para un poder que debe ser libre e independiente como es el judicial. 
Claro que si el río suena. 

Los grupos ecologistas vinculados a la lucha por el derribo del Algarrobico han venido denunciando desde hace algunos años las distintas y contradictorias sentencias que se han producido en este caso. 
Y no les faltaba razón. 
El supremo ha dicho por fin la última palabra. 

El alcalde de una importante localidad almeriense también ha declarado que no se fía demasiado de la justicia que obtiene en su caso, otro que ve inconsistencias en la fiscalía. 

Un grupo que viene denunciando especialmente a Gabriel Amat y su entorno político y económico no parece encontrarse muy satisfecho de los jueces almerienses cuando las sentencias son favorables a Amat, y así lo manifiesta públicamente. 
Estos tres casos son una muestra, pero hay más, y si buscamos en las hemerotecas nos podemos llevar alguna sorpresa y de las gordas.

Juicios tengas y los ganes. 

En el otro lado de la acera existen otros protagonistas que se sienten satisfechos con la justicia que tenemos. Son aquellos que salen bien parados en las sentencias o que ven como sus casos son desestimados antes incluso de llegar a juicio. 

Si le preguntamos a Cándido Trabalón, ex de Zurgena, seguro que nos dice que se siente muy satisfecho de la ciega y de los jueces de Almería. 
Claro que Cándido tiene nuevo vista a partir del ocho de mayo, ya veremos lo que le sale. 

Algo parecido podría decir el alcalde de Almería, el señor Pacheco, tras dejarle la justicia sin efecto un delito electoral en las pasadas elecciones de mayo por el que pagó una multa, dicen que de cuatrocientos, otros de tres mil euros.
Delito, ojo, que lleva aparejada la inabilitación para cargo público. 

Al final llegamos a conclusión de que hablamos de la justicia según en ella nos vaya. 
Cuando el supremo dice que el solar del algarrobico era ilegal para construir, se pueden esconder sus magistrados con la que les va a caer. 

No se escondieron, pero aún así los ecologistas no lo ven claro.
 Por no mirar en lo que viene sucediendo en el resto del país.
¿Qué hacer? 
Eso, qué hacer con una justicia que debería ser libre e independiente pero que no lo justifica con sus interpretaciones.


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