viernes, 18 de marzo de 2016

Los regates del presidente Usero

Facturas


La diputación de Almería y su etapa más negra en el banquillo



Más de ochenta años de cárcel pide la fiscalía a distintos protagonistas de uno de los escándalos más importantes que nos ha ofrecido la diputación provincial de Almería. 

El caso facturas ha sacado a la luz una forma poco ortodoxa de tapar los agujeros contables de un departamento de la institución provincial. 
El patronato de turismo, según la investigación llevada a cabo por la fiscalía, se ha dedicado a buscar facturas falsas para cubrir gastos de viajes, comidas y subvenciones a amigos, colegas y camaradas. 

El ex-vicepresidente de la diputación, Luis Pérez y la ex-secretaria, son las principales cabezas de turco de la operación facturas, pero no los únicos. 
Es evidente que necesitaron otros compañeros de viaje y que se apoyaron en empresas y compañeros de partido para urdir una trama que ha supuesto un fraude de casi un millón de uros a los pueblos pequeños de Almería, que son los que dan sostén a la necesidad de una diputación. 

Si ponemos enfrente las cuentas de los Eres o de los Cursos, nos parece una barbaridad lo que se le pide a los almerienses por el caso facturas, pero no deja de ser una clara estafa y por ella deben pagar.

Ponemos el acento en los políticos, pero me parece justo que la fiscalía ponga en el mismo cesto a los empresarios y colegas que han sido cómplices necesarios en la trama. 
Dejemos que la justicia dicte sentencia, pero mientras, es evidente que algunos de los personajes con cargos públicos o semipúblicos que han puesto su firma en el caso deben abandonar sus cargos y prebendas. 

Lo que llama la atención es la escapada por la banda del presidente Usero. 
No aparece en las investigaciones, y resulta raro, no lo creen ustedes así, que el señor Usero no se enterará de nada de lo que estaba ocurriendo en el Patronato de Turismo de la institución. 

Etapa negra la vivida durante su presidencia. 
No olvidemos que fue la época de los asesores, los que ni siquiera lo conocían y los que levantaban una cerveza como único trabajo por el que cobraban. 
Pero ha salvado la cara, unos regates por la banda y Luis Pérez a comerse el marrón.


El juicio oral nos debe aportar algún dato más y a ello nos quedamos, lo mismo que a la espera de que no sólo sean los políticos los que paguen, hubo otros protagonistas que sin ellos no habría sido posible el caso facturas de la diputación.

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