miércoles, 16 de marzo de 2016

Los carriles y los políticos inútiles

Bicicletas


Los carriles bicis se han colado en las quejas de los ciudadanos


El ayuntamiento de la capital está comprobando en sus propias carnes que los carriles bicis le fueron impuestos (impuestos) a los ciudadanos, como casi todo lo que hacen los políticos, sin un estudio serio y en calles y zonas donde no tienen sentido. 

Y ante tanto sinsentido circulatorio es normal que los ciudadanos, que por fin ya no se callan, levanten la voz y les diga a estos inútiles que pululan por el ayuntamiento que los carriles se han convertido en un problema, y gordo, para la mayoría de los ciudadanos que no viajan en bicicleta. 
Y por ahora, digan lo que digan los políticos de la junta o del ayuntamiento, son bastante más numerosos. 

Si la política la hacen estos señores, cosa que dudo mucho, para beneficiar a la gran mayoría de los ciudadanos, tomen nota de las quejas vecinales que les han llegado sobre los famosos carriles. 
Se liaron ustedes la manta a la cabeza, iban a crear no sé cuantos puestos de trabajo con esta medida, y lo que han conseguido es que los vecinos vean y vivan con un problema delante de la puerta de sus casas. 

Y ustedes no querían enterarse. 
Ya no pueden hacerse los sordos. 
Tienen en sus manos las quejas vecinales y deberían darles una solución.

Los vecinos tiene derecho a descansar de los ruidos de la noche, y tienen ustedes reuniones para ello, me parece bastante más importante la seguridad de las personas que pasean por las calles y que están expuestas a un accidente, algunos se ha producido, por causa de los carriles bici. 
¿Se atreverán? 
No lo creo. 

Los sin bici no van a salir a la calle a montarle un pollo al nieto y sus veintiséis colegas del ayuntamiento. 
Les tocará lo de siempre: 
¡Ajos y agua! 

Si no te mueves, si no te quejas, si no le montas la bronca a estos políticos (que es lo que se merecen por inútiles) ya puedes sentarte y esperar un milagro. 
El milagro de que no te atropelle una bicicleta en ese carril que te han puesto en la puerta de tu casa.


Algunos ya lo hemos escrito en esta misma columna. 
Pudo más una foto del alcalde de entonces con una ciclista en un carril para la campaña, que las voces que se levantaron pidiendo que no tuvieran tanta prisa, que se lo pensaran dos veces, que había que diseñar con cabeza por donde tenían que construirse los carriles. 

No tienen cabeza, o así lo parece. 
Sólo ansia de poder, sólo ansia de poder.

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