martes, 15 de diciembre de 2015

Adiós, Luis Rogelio, adiós

Las puertas de nuestro paseo están abiertas para todos.  Don Antonio Hernández  nos invita a leer un artículo por él escrito y a que reflexionemos sobre la despedida de Luis Rogelio.



Adiós como alcalde de Almería. 



Tarde y mal tu renuncia. 

Hace más de ocho años habías cumplido ya con una dilatada carrera política, hoy irás para 40 años en ella. Entonces te pedí, te aconsejé, que no te presentaras de nuevo al ayuntamiento, y aspiraras en todo caso al parlamento nacional, propiciando la renovación. 

Entre tus concejales había, ya entonces, algunos muy contaminados, por decirlo suavemente, y tú no podías quitarlos..., tenías que arrastrarlos contigo no presentándote a la reelección de entonces. Ese gran servicio a la ciudad, y al buen nombre del PP, no lo supiste hacer, ni antes ni en las últimas municipales. En cambio, te has ido ahora a destiempo, y nos dejas instalados en sus concejalías a tres o cuatro personajillos, que seguirán haciendo de las suyas, y AL NUEVO ALCALDE MENUDO PAPELON LE HAS DEJADO.

Que mal lo has hecho Luis, te has ido tarde y mal. Huyes desgastado y cansado del trabajo que hay que soportar desde una alcaldía, has abandonado ahora el barco sólo por interés propio..., y quizás algo habrá influido en terminar de convencerte, al tener que seguir dependiendo en tu gobierno minoritario de Miguel Cazorla. 

En cualquier caso tu abandono de la alcaldía en las circunstancias en que se ha producido ha sido un fraude a tu electorado, cuando a los seis meses de ser elegido para alcalde dimites, para optar al 
puesto de senador que te crees tener en la mano. 

Lo triste de todo esto, y por eso hablo de fraude a tu electorado, es que tú sabías antes de las municipales, y querías, abandonar la alcaldía a la que te presentabas si veías la posibilidad de que te nominara el PP para senador seguidamente. ¡Ilusión por irte a Madrid, nueva vida..., un cargo medio en el próximo gobierno quizás, trepar sin el martilleo diario de una alcaldía!, cuarenta años en política local cansan. 

Eran públicas tus ganas de irte a los madriles, y lo decías en pequeño comité, ofrecías ya en las municipales a más de uno tu próxima poltrona por conquistar, la alcaldía, para después de las generales, y así que aceptaran ir en tu lista electoral. Ahí dejaste herida la vanidad de más de uno de los que picaron en tus promesas incumplidas, arte político el tuyo Luis, no sabían estos fichajes de lo malote que puedes ser, picaron, y cometieron el pecado de la vanidad.

Bueno, Luis Rogelio, adiós de esta querida Almeria como alcalde. 
Te deseo lo mejor como persona. 

Como político, llevas una mochila muy cargada, es hora ya de que te vayas a descansar a tu casa..., la de Almería. Estimo en cambio, por vanidad que también uno tiene y que no me gusta que luego me digan que me he equivocado, que vas a ser senador de nuevo, y con ello alcanzaras en tu jubilación la prestación máxima, premio de consolación último.

Finalmente, aunque por lo argumentado se deduce, Luis Rogelio, no puedo pedir en las actuales circunstancias el voto al Senado para ti, ni yo darte el mío.

Antonio Hernández R.




1 comentario:

  1. De acuerdo con usted sr. hernández, pero parece saber mas de lo que dice. ¿Por que no nos lo cuenta? LA autentica causa de la huida de LUISRO, la calaña de los que se quedan,....
    Saludos

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