jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Dónde está el futuro político de Gabriel Amat?

El pulso

A Gabriel Amat le han doblado el pulso en las listas del 20D



El presidente del Pp de Almería, Gabriel Amat, no estaba por la labor de que Luis Rogelio repitiera en el senado. 
Él apostaba porque Luis se quedara en el ayuntamiento durante los cuatro años y aguantara el duro trabajo de estar en minoría. 
No lo ha logrado. 

Le hubiera gustado que Javier Arenas estuviera presente en la lista al parlamento nacional por Almería y tampoco lo ha conseguido. 
En este caso sabía que no era fácil. 
Rafael Hernando ha cogido mucha fuerza durante la primera legislatura de Mariano Rajoy y no era muy factible que perdiera el primer puesto por Almería. 

Las dos apuestas de Gabriel se le han venido abajo. 
Luis dejará la alcaldía, se quitará el problema de tener que soportar a Miguel Cazorla (¡ahí te lo dejo Pacheco!) y se dedicará sestear por los escaños del senado. 

Menos quebraderos de cabeza y a pasear palmito por el parque del Retiro. 
La elección de Luis nos demuestra a los almerienses que eso de que nos quería tanto era una mentira como la copa de un pino. 
Palabra de político durante la campaña.

Lo cierto es que era conocido su desapego del ayuntamiento. 
Ya avisó hace tiempo de su intención de dejar la alcaldía. 
Luego no tuvo más remedio que quedarse, pero eso sí, con el senado como segunda vivienda para tres días a la semana. 

Ahora le han dicho desde su partido en Sevilla o una cosa o otra (ya era hora), y, ¿qué ha preferido?: 
El senado. 
Se vive mejor en la cámara de los elefantes. 

Al ayuntamiento que le den, se ha dicho el todavía alcalde. 
¿Dónde está ese gran amor por la ciudad de Almería y por sus vecinos que pregonabas desde los carteles? Se esfumó. 
Palabrica de político. 

Estás Luis hasta las narices de aguantar tonterías, se comprende, de soportar gente que no te gusta, lo entiendo, de dar besos que no te apetecen, ha debido ser muy duro. 
Pero Luis, querido, has tenido mucho tiempo, años y años para dejar incluso la política, claro que entonces el sueldo, las bicocas, las asistencias a plenos y comisiones, las dietas y otras lindezas a que tan acostumbrados estáis los políticos habrían desaparecido. 

Había que aguantar hasta que el partido te lo pusiera difícil. 
Y el momento ha llegado.


 ¿Se le va a imponer desde la presidencia de Andalucía el mismo tratamiento a Gabriel Amat: 
Un hombre un cargo? 
Perderá también ese pulso. 
¿Se prevé un cambio en el poder del Pp provincial almeriense tras el 20D?

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