martes, 27 de octubre de 2015

Y tanto que están de rodillas los políticos ante sus jefes

De rodillas



Sonia Ferrer: Nosotros, los socialistas, no somos sumisos al partido.



Sumisos no, de rodillas llevan los socialistas más de treinta años ante su partido y sus dirigentes, sean estos de Sevilla o de Madrid. 
Lo mismo que los del Pp. 
En eso se parecen como dos gotas de agua. 

Pero no vayan a pensar que los demás partidos son diferentes. 
Tos por igual. 
Ante el jefe: SUMISIÓN

En estos días vuelve la vieja cantinela de la falta de agua en nuestros campos. 
Supongo que la conocen ustedes. 
No hay día en que no aparezca un regante contando la necesidad y la escasez que se está viviendo en los regadíos. 

Se acuerdan ustedes cuando se comentaba que Almería tenía un déficit de trescientos cincuenta hectómetros cúbicos de agua. 
Eran los ya lejanos tiempos de don Martín Soler como jefe de los socialistas almerienses.

Doña Sonia era más joven, pero seguro que en su casa se hablaba de ello. 
Decía su partido señora Ferrer, y no le faltaba razón, que el Plan Hidrológico Nacional del Partido Popular sólo traía a Almería cien hectómetros, y así era, y que nos seguían faltando doscientos cincuenta, cierto. 

Se acuerda de la primera piedra. 
Dijo don Manuel Chaves presidente por entonces de todos los andaluces aquella tarde: 
La importante será la última. 
Bien dicho presidente. 
La importante siempre es la última. 

Llegó Zapatero, lo recuerda, y mandó al carajo el plan y los cien que algún día llegarían  para regar nuestras tierras. 
¡Viva Zapatero, gritaban los del Psoe!

Doña Sonia, ¿qué hizo su partido en Almería, 
qué hizo el presidente de la Junta, 
qué hicieron los dirigentes socialistas en Almería? 

De rodillas. 
Sumisos. 
No se atrevieron ni a hablar. 
Bueno sí, dijeron que en Almería ya no teníamos déficit de agua. 

De la noche a la mañana, no sabemos cómo ni de qué manera el campo se regaba solo. Era el milagro, el maná del cielo que nos traía doña Cristina Narbona en nombre de Zapatero, era el plan de aguas propuesto por el socialismo de aquellos años que ha resultado de los más tristes que se han conocido por estas tierras, con una crisis final que aún nos tiene sumidos en las sombras de los recortes y el paro.


Sumisos, no, de rodillas. 
Así estaban y están los políticos ante sus partidos. 
Y saben lo más lamentable, que junto a los sumisos políticos no andan muy lejos los sumisos sindicatos, los sumisos empresarios, las sumisas asociaciones y hasta la sumisa sociedad. 

No entiendo que doña Sonia diga que ellos, los socialistas, no son sumisos ante su partido. 
Las muestras que nos han dado a lo largo de estos años dicen todo lo contrario.

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