sábado, 10 de octubre de 2015

El que a hierro mata...

Sol y Arena

Coag puso a Juan Romero en su día y Coag dicen que lo ha quitado.



Algunos comentarios han aparecido en la prensa en días anteriores a las elecciones de Sol y Arena en la que se pedía que el sindicato Coag no influyera en las mismas. 
Parece lógico que los sindicatos no entren en las serias y democráticas elecciones a una presidencia como era la de los regantes de Sol y Arena. 
Ellos a las mesas de lo que sea. 

El problema es que la directiva de Sol y Arena, con Juan Romero a la cabeza, no venía ofreciendo un ejemplo demasiado claro y democrático en sus anteriores asambleas. 
A las denuncias de algún colectivo nos remitimos. 

No sé hasta dónde influyeron las consignas del sindicato agrario en la victoria del nuevo presidente, es de suponer que algo tuvieron que ver. 
Lo que me extraña es que Juan Romero se quejara de la labor de Coag de cara a la última asamblea que ha presidido y que le ha desbancado del trono que ha mantenido a capa y espada durante muchos años. 

Y me extraña porque gracias a Coag y a sus denuncias contra el anterior presidente él llegó a mandar en Sol y Arena. 
Coag lo encumbró en su momento, lo defendió ante Pedro Mena y lo hizo presidente. 
¿Se ha preguntado alguien por qué ahora se le ha puesto en contra?

No estaría mal que nos lo contaran desde el propio sindicato. 
Eduardo López, dirigente histórico almeriense, desde hace años en lejanas tierras bañadas por el Guadalquivir, fue uno de los dirigentes de Coag que defendió con uñas y dientes, comunicados y ruedas de prensa la presencia de un presidente democrático y no corrupto en la comunidad, y pusieron a un hombre de ellos: 
Juan Romero. 

La justicia tardó muchos años, cosa a lo que ya estamos acostumbrados, pero dejó libre de toda acusación y culpa a Pedro Mena Belinchón, pero Juan Romero y Coag ya habían conseguido su victoria y era presidente de la comunidad. 

¿Desde cuándo un grupo de comuneros, con Coag detrás, viene pidiendo democracia y transparencia en la comunidad? 
Desde hace ya algunos años. 
No fue ayer cuando empezaron las denuncias contra la directiva que presidía Juan Romero. 
Presidía, digo bien.


Una cosa me ha gustado del nuevo presidente: 
Va a poner ocho años como máximo en el cargo. 
Lo que hace falta es que lo cumpla. 
El anterior presidente también prometió democracia y transparencia a todos los comuneros y han necesitado años para encender la luz. 
¡Suerte!

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