jueves, 5 de marzo de 2015

Santi, un alcalde con luces y sombras

Adiós Santi


 Jugando en las alturas está el primer alcalde democrático de Almería



Y fue un buen pelotero en su juventud. 
Y por los años que estuvo de alcalde de Almería demostró que en eso de la política también sabía jugar. Santiago Martínez Cabrejas era un hombre contradictorio. 

¿Y quién no lo es? 
Cuando durante dieciséis años se ha sido alcalde de una ciudad es normal que se haya sido contradictorio, y más cosas. 
Pero tenía algo que lo hacía diferente: La gente mayor lo quería. 
Las madres como marido de sus hijas, los padres como hijo al que seguir. 

En política no siempre era así. 
Tenía compañeros en el Psoe que lo seguían, otros que no lo entendían y otros que querían cerrar su etapa. Acabó fuera de su partido, así es la vida. 
Una de las cosas que más le enorgullecía era tener el carnet del Comité Federal del Psoe. 

¿Un buen hombre, un buen alcalde? 
Un hombre dedicado a la política con sus luces y sus sombras, con sus días buenos y días malos, con sus noches de pesca, su piel blanca y lisa y sus cabreos. 

Le salía el genio, y cuando aparecía había que echarse a temblar. 
Como le ocurre a la gran mayoría de los que a la política se dedican.

Unos decían que lo bueno de Santiago era que no sabía decir que no, otros que ese era su gran problema. Como hombre era su lado bueno, no sabía decirle no a un padre o a una madre que le pidiera un favor para un hijo, o a un vecino que venía a pedirle que le arreglara una calle. 

Como político era algo que según sus compañeros le creaba más de un problema al partido. 
¿Quién nos puede decir si esa forma de ser de Santi era buena o mala? 
¿Los políticos? 
Quizás por ello Santiago dejó el carnet de su partido en la última etapa de su vida. 

De lo que estoy convencido es que Santi tuvo una vida plena de emociones. 
Dieciséis años de alcalde, con sus envidias y sus quereres llenan el cuaderno de cualquiera. 
Y en eso Santi lo llena y de sobra. 
Lo echaron de la alcaldía y lo tuvieron que volver a llamar. 
Siempre estuvo por encima de las luchas internas del que fue su partido. 

Hoy todos te quieren, Santi, hoy todos hablan maravillas de ti, en tu partido y en la oposición, ya no se acuerdan de lo que en algunos momentos te hicieron. 
Mejor así. 
Déjalos, ya no merece la pena. 
Siempre tendrás a Tete a tu lado (aquí y donde te encuentres) defendiendo a un amigo hasta el último suspiro.

Santi fue el primer alcalde de Almería en democracia y no es poca cosa en la vida de una persona.




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