viernes, 27 de febrero de 2015

¡Viva el ladrillo, abajo los jardines!

Jardines

El adiós a las casas de los maestros y los futuros jardines



El candidato al parlamento andaluz por el Partido Popular, Pablo José Venzal, acaba de comunicar que sobre los solares de las casas de los maestros el ayuntamiento quiere o va a construir cuarenta y cinco viviendas, dejando mil quinientos metros para jardines. 

No tenemos en el interior de la ciudad muchas posibilidades para que los críos jueguen con la tierra y en ella se manchen para sufrimiento de sus madres y alegría de ellos. 
Me parece que el ayuntamiento tiene solares en otros muchos puntos de la ciudad para viviendas de Vpo dejando el de las casas de los maestros para zonas ajardinadas. 

En una ciudad donde el sol pasa el inverno, donde los vecinos viven en la calle muchas horas, una ciudad donde los más jóvenes tienen que buscar los grandes parques en el extrarradio, cualquier plaza o trozo de jardín que se le abra donde pueda disfrutar es algo a agradecer. 
Y la Avenida de Vilches les pone, señores del ayuntamiento, una oportunidad en las manos. 
No la pierda don Pablo José, como hizo con el Toblerone.

 Los ciudadanos queremos que los ayuntamientos hagan ciudad, y si apostamos por una amable y agradable, no hay mejor manera de hacerlo que dotando de zonas verdes, lugares de encuentro pequeños o grandes, cualquier rincón de la trama urbana. 
Desde la Puerta de Puchena y hasta la Rambla, subiendo por la calle Granada, no hay ni un centímetro para disfrute de los más pequeños ni de los mayores. 

Rectificar, dicen, es de sabios. 
Perdimos la posibilidad del gran solar del Toblerone don Pablo, y de usted se ha dicho que tiene buena culpa de ello. 
Nos acordaremos más cuando se levante un edificio sobre el mismo. 
Ya veremos donde se quedan las vistas al mar, tan cantadas por usted cuando caían sus muros. 

Ahora le llega al turno a las casas de los maestros y de nuevo estamos ante el mismo dilema: 
¿Ladrillos o jardines? 
Su apuesta parece ser la de ladrillos para cuarenta y cinco viviendas y mil quinientos metros para jardines.
Muchas viviendas, pocos jardines.

 Le ha preguntado usted a los vecinos del entorno si les gustaría que todo el solar fuera para jardines. 
Ya me imagino que no lo ha hecho. 
En la soledad de su despacho ha decidido por todos los almerienses.


Don Luis Rogelio, señor alcalde, ¿está usted aquí o está en Madrid? 
Es por lo de las casas de los maestros. 
Usted qué quiere, ¿casas o jardines en los solares de los maestros? 
Dígale cosas a don Pablo José, que últimamente  no habla mucho con él. 
Me dicen que tiene usted muchas ganas de perderlo de vista.

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