jueves, 12 de febrero de 2015

La sanidad en manos de una cuchara

La cuchara

Un médico de Macael pidió a los vecinos que vayan con una cuchara



Historia chunga la de la “cuchara”. 

Al médico se le habían acabado los depresores con los que baja la lengua para ver la garganta, y claro, si no tiene depresor o usted lleva una “cuchara” que cumpla el mismo cometido, el doctor no puede bajarle la lengua y no puede ver su garganta. 

Y si el hombre no ve su garganta no sabe si está inflamada o tiene alguna otra incidencia. 
Y si no sabe cómo está la garganta no le puede mandar la medicina que su garganta necesita. 
Claro como el agua. 
Y todo eso porque el Sas no mandó depresores y usted no se presentó en la consulta con una “cuchara”, como le había indicado el hombre con la nota puesta en la consulta. 

Hay que reconocer que el médico comete un error, pues escribe “cuchara”, así, simplemente, sin matizar si la “cuchara” que tiene usted que llevar es de café, de postre, de sopa o “cuchara” de servir. 
Pues todas ellas son “cucharas” y lo mismo no necesita  una cualquiera para cumplir con lo dictado por el doctor, puede que sea especial la que necesita para ver su garganta. 
Imagine que usted necesita un “cucharón”, que es una “cuchara” pero o la bestia.

Si el hombre no puede ver su garganta, no se le podrá exigir que le mande la medicina que necesita. 
Y si no se la manda usted no se la toma, y si usted no se la toma su garganta no mejora, y si su garganta no mejora no puede ir a trabajar, con lo que se resiente su bolsillo, ¿cómo? 
Porque los primeros días de baja ya no los cubre la seguridad social en algunos convenios, con lo que al final de mes lo va a notar en su nómina. 

Eso claro si tiene trabajo, si está usted entre los miles del pueblo que siguen sin trabajo la nómina de final de mes no le dirá nada por culpa de la “cuchara” que usted no llevó a la consulta de su médico en Macael y por lo cual él no pudo verle la su garganta y no pudo recetarle la pócima necesaria para acabar con su enfermedad, esa que le tiene postrado-da y por la que tanto le cuesta tragar los alimentos. 

¿Le duele al tragar, verdad? 
Haber ido con la “cuchara”, coño.

¿Y todo lo anterior por culpa de una “cuchara”? 
No puñetas. 
El letrero puesto por el médico nos viene a mostrar la verdadera cara del Sas, no la que nos cantan los políticos. 
Estamos recibiendo una sanidad de primera, dicen, pero a la que le falta una “cuchara” para que funcione. ¿Sólo una “cuchara”? 
Solo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario