jueves, 26 de febrero de 2015

Cuando un político se envuelve en la bandera... malo.

Andalucia

Si gana Susana gana Andalucía, y si pierde, pierde Andalucía.



Susana Díaz, candidata del Psoe a la presidencia de la Junta, se nos ha convertido en nacionalista andaluza. ¡Bien! 
Ya sabemos algo más de nuestra sultana. 

La señora Díaz se nos pone sentimental, se envuelve en la bandera verdiblanca y sale a pedir el voto por y para Andalucía. 
¡Lo único importante! 
A doña Susana ya sólo le falta una cuenta en Andorra para ser tan nacionalista como Pujol. 
O una banca pública como ha prometido en la campaña para tirarse una jugada como la que don Jordi (¿el honorable?) hizo con Banca Catalana. 

Dios los cría y, al final, acaban todos juntos con una bandera como capa o bufanda para protegerse. 

Cuando no se tienen argumentos con los que convencer a los votantes estos políticos se agarran a la bandera, la que sea, para que el frio del desagravio ciudadano no les llegue a los huesos.
Doña Susana lo tiene claro, si las elecciones de marzo las gana ella, gana Andalucía y pierde Rajoy. 

No sabía yo que Mariano “el recortes” se presentaba a las andaluzas, pero si lo dice la gran sultana de Triana habrá que creérselo. 
¿Y si perdiera Susana? 
Perdía Andalucía, no lo dude usted ni un momento, caballero o señora. 

No sabía yo que Andalucía también se presentaba, como el gallego, a las elecciones de marzo. 
Debo andar un poco despistado últimamente.
 Mira que no saber que Mariano y Andalucía se presentan. 
Tengo que hacérmelo mirar.

Una pregunta señora presidenta en funciones: Estos años atrás en que han ganado las elecciones autonómicas Borbolla, Chaves o Griñán ¿ganaba o no ganaba Andalucía? ¿O sólo gana o ganará Andalucía cuando lo haga usted? 

Una cosa tenemos muy claro algunos ciudadanos, hasta ahora no se puede afirmar con rotundidad que al ganar Chaves, Borbolla o Griñán ganaba Andalucía. 
No sé si a partir de las próximas lo podremos decir, el tiempo nos lo dirá. 
Si analizamos los años que usted lleva al frente tampoco es para lanzar tracas. 
Es posible que la correa al cuello de Izquierda Unida haya sido muy dura en estos años, tan dura que no le ha permitido desarrollar la política que a usted le hubiera gustado en la comunidad. 

La única novedad o promesa que le hemos leído hasta ahora es lo de la banca pública, y me parece, sólo me parece, que eso se lo había escuchado antes a nuestra paisana de Izquierda Unida Rosalía Martín. 
Así que: Menos moños presidenta.



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