sábado, 15 de noviembre de 2014

¿Somos flojos los almerienses?

Nos ningunean

En Almería tenemos los políticos que nos merecemos



El presidente de Asempal, Don José Cano, tras dos años en el cargo, se ha caído del guindo. 
Así se lo contaba a la compañera Carmen López, en una entrevista publicada por La Voz hace unos días:

“No era consciente de lo poco que somos los almerienses ante las administraciones”.

“Que las obras las pueden ver nuestros nietos”. 

“Somos pocos y flojos, no nos unimos y por eso nos ningunean”. 

“Tenemos los políticos que nos merecemos”. 

No me digan que no están de acuerdo con lo manifestado por don José, porque son verdades como puños las que el hombre nos dejaba en la entrevista. 
Algunas matizaciones se les pueden poner a algunos de los titulares, es evidente, pero en el fondo, razón total.

Somos poco o nada ante los gobiernos, es cierto, y eso nos lo hemos ganado los propios almerienses, pero especialmente con el apoyo de los que han estado engañando al pueblo desde los medios de comunicación. Y ahí tenemos culpa los que escribimos, los políticos y los representantes de la sociedad civil: Sindicatos y asociaciones, entre ellas ustedes, la patronal. 

Somos poco o nada, ¿y no será porque hemos estado vendiendo a muy bajo precio los intereses de los almerienses? 
Si no hemos sabido ponernos ni siquiera un buen precio, éramos presa fácil y nos han ninguneado. 
Ejemplos, ahí está el número de consejeros que tiene la provincia en el gobierno de Susana, el derribo del Plan hidrológico o la llegada del Ave previsto para no se sabe qué siglo.


Lo más triste es el convencimiento de don José Cano de que no se podrá luchar contra la desidia, y sólo espera y desea que las obras las puedan ver nuestros nietos. 
Hasta en esto estoy de acuerdo con usted. 
Será un milagro si usted y yo vemos llegar el Ave entrando por los caminos de hierro en la estación de la capital. 

Se ha apoderado de nosotros la apatía, señor Cano, han conseguido los políticos y aquellos que los apoyan que ya no esperemos nada para Almería y los almerienses, ni siquiera que confiemos en nuestra propias fuerzas. 
Los gobiernos han ganado la batalla con sus subvenciones, sus sobornos y sus comisiones. 
Han cerrado la boca de todo aquel que quiso y podía hablar y han censurado o borrado la letra impresa para que no se pudiera leer. 

Sólo le faltó decir a don José que unos ciudadanos han traicionado los intereses de Almería vendidos a los poderes de Sevilla y Madrid.

No hay comentarios:

Publicar un comentario