viernes, 28 de noviembre de 2014

Los sindicatos se pelean con Susana

Enemistad


Los sindicatos Ugt y Ccoo se han peleado con la presidenta de la Junta


Félix López, la más alta voz de Ugt en Almería y Juan Pallarés la de Ccoo, han comentado que las relaciones con la presidenta andaluza no son las mejores. 

Quién nos lo iba a decir hace unos años, más de treinta de amor constante, que los sindicatos de clase almerienses se iban a pelear con la Junta de Andalucía y su presidenta. 
Con Manuel Chaves y José Antonio Griñán todo eran alegrías, carantoñas y firmas de acuerdos. 
Apoyos cuando era necesario y plataforma en contra de lo que fuera cuando se les pedía.

 Se han acabado los buenos tiempos y las ensoñaciones. 
¿Y por qué, nos preguntamos? 
¿Qué ha ocurrido entre doña Susana, Félix y Juan para que se hayan devuelto las cartas de amor y hasta el rosario de sus madres, si es alguna aún tenía  rosario? 

Lo manifestado hace unas fechas por el señor Pallarés:
 “La presidenta no se ha reunido con los sindicatos en el tiempo que lleva gobernando”, no parece argumento suficiente como para que el enfrentamiento sea tan fuerte como se anuncia. 
Algo más debe haber.

Treinta años de silencios, de conchabeos, de alegrías mutuas, de favores políticos se han acabado. 
Y todo por una presidenta que ha pedido que se devuelva una parte de las muchas subvenciones poco claras que han recibido a lo largo de los años los sindicatos. 
Éste sí parece argumento para la dura pelea que se viene desarrollando entre los mencionados y la Junta. 
No lo van a reconocer, es evidente, yo tampoco lo haría, pero parece que este argumento tiene más cuajo que el que nos quieren vender los líderes almerienses del sindicalismo de clase. 

Ugt Almería ha llegado a decir que no irá a los actos públicos organizados por la Junta. 
Se pueden imaginar el enfado que contra ella atesoran los ugetistas cuando deciden no participar en sus actos.
La Junta ha manifestado que hay que volver al dialogo, llegar a acuerdos de nuevo con la Ugt. 

De Ccoo aún no ha dicho nada. 
Lo dirá, ya se encargará el señor Pallarés y sus compañeros de que lo haga o le puede costar a doña Susana más de una manifestación en las puertas de las delegaciones de la Junta. 
No le interesa a la presidenta que su imagen pueda quedar marcada por las protestas de los sindicatos, ahora que aspira a altas instancias.

¿Y qué pasará entonces con la devolución de las subvenciones? 
Todo se olvida en aras del dialogo y la concordia.



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