lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Justicia?

Menuda justicia

¡Dos jóvenes almerienses de veinte años suman cien detenciones!



¿Y están tranquilamente en la calle? 
Sí señor. 
Están en la calle. 
Libres como los pájaros  y volando sobre las vidas y haciendas de sus vecinos. 

¿Y eso lo permite la justicia? 
Debe hacerlo, cuando los jóvenes presumen de sus cien detenciones por las plazas de su pueblo. 
¿Y no hay juez que sea capaz de acabar con la situación? 
No debe haberlo, cuando ellos disfrutan de libertad para seguir metiendo las manos en las propiedades ajenas, y bien que lo hacen. 

Cien veces detenidos por la policía, cien veces puestos en libertad por la ley. 
¿Qué debe pensar la policía cuando se vuelve a encontrar con ellos en las calles, metiendo mano en un coche, un bolso, un establecimiento particular? 
¿Para qué los detienen si lo han hecho en cien ocasiones y siguen en libertad en las calles? 

¿Y los políticos a qué juegan? 
¿No son ellos los que tendría que cambiar las leyes para que estos casos no se dieran en nuestra sociedad?

La policía los detiene una, y otra, y otra vez, así hasta cien veces, tantas como el juez los pone en libertad y el político mira para otro lado. 
Está bien que se ponga de perfil la primera, la segunda, la tercera, pero cuando van cien delitos, cien detenciones, cien puestas en libertad a estos dos jóvenes, alguien debería pensar que algo no está funcionando como a los ciudadanos les gustaría. 
Ciudadanos que viven con el miedo a estos, y otros jóvenes o no, que tienen el mismo comportamiento y reciben de la justicia el mismo tratamiento. 

¿Nos están pidiendo los jueces que nos tomemos la justicia por nuestra mano? 
Un grito surgió en Berja hace unas semanas: “Que nos lo dejen a los hermanos”. 
¿Eso es lo que quieren, eso es lo que buscan?

En algunos pueblos de Almería los vecinos crearon grupos para defender sus casas y sus cosechas ante unos robos que nunca se aclaraban, ante unos delincuentes por todos conocidos y que campaban a sus anchas. 
Si la policía cumple con su obligación de detener a los delincuentes y los jueces con su obligación de impartir la ley, sólo nos queda el político como responsable de la inseguridad en que vive el ciudadano, sólo él se perfila como culpable de que dos jóvenes almerienses tengan cien detenciones y hayan sido puestos en libertad en todas y cada una de ellas. 

¿Sólo los políticos, nada pueden hacer los jueces? 
Entiendo que todos nos deben alguna explicación.



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