sábado, 9 de junio de 2012

Deudas






                            Los ayuntamientos han pagado sus deudas









España no perderá nunca su sentido del humor.




Los ayuntamientos han pagado sus deudas a los proveedores.
¡Bien!
Pero no olviden que es un préstamo del gobierno y con intereses.
¿Y quién va a tener que pagar al final ese préstamo?
No es difícil imaginarlo:
¡Nosotros!

Sí, nosotros.
Con más impuestos, más tasas y más multas.
Muchas más multas.
Y si no, al tiempo.

Y ahora, ¿qué piensan hacer estos malgastosos que tenemos por alcaldes?
Espero que no vuelvan a las andadas que tanto les gustan:
La de gastar el dinero de sus vecinos a troche y moche, como han venido haciendo a lo largo de estos últimos años.

Que se vayan de vacaciones y no vuelvan en años, pero que muchos años.
 Ha sido una vergüenza, con mayúscula o sin ella, lo que han hecho los políticos municipales con las cuentas de sus ayuntamientos.
Hora es de que descansen un poco, se tomen un tranquilizante, se dediquen a sus familias y nos dejen un poco en paz a los vecinos.
Cuando un político está sin hacer nada, gana el ciudadano.
Por lo tanto, por vuestra querida madre, estaros quietos una temporada.
No meteros en más líos, que cada vez que anunciáis una obra nos echamos a temblar.
Por fa, tomaros unas largas vacaciones, cuanto más largas mejor para todos.
Y si no volvéis en años, agradecidos os estaremos.
Los pueblos y las ciudades funcionan mejor sin vosotros.
Está demostrado.

Un ejemplo.

En Terque se celebró la fiesta de la Cruz hace un par o tres de semanas.
La organizó un grupo de vecinos, como vienen haciendo desde hace años.
No estuvo ni un concejal.
Ni un político se pasó por la fiesta.
¡Qué tranquilidad se vivió, qué alegría en la gente!
Y se comentó, no vayan a creer, lo que mejora cualquier cosa cuando el político de turno está a cientos de kilómetros.

Cara de política (o político) tras pagar el ciudadano los impuestos municipales
 Allí os queremos, a cientos de kilómetros de nuestras vidas, haciendas y familias.

Pues eso, que tras pagar las deudas, que saldrán de nuestros bolsillos, no hay otros de donde sacar dinero, que se estén quietos de una puñetera vez.
Pero quietos.
Y si no son capaces, que se corten la “lengua” una temporada, o las “manos” para el resto de sus días por malgastosos.
Se lo vamos a agradecer, con preces si hace falta, el resto de los años que esté al frente de la corporación.

Una tila bonicos y bonicas, y a descansar.
Ya puestos, preferimos pagaros; vamos, mandaros el sueldo a vuestra casa y no veros el pelo en años, pero en muchos años.
Por lo menos hasta que nos olvidemos de la ruina en que tenéis a nuestras familias.
No, si ya lo sé, las vuestras viven como si el dinero siguiera cayendo del cielo.
Es la cara que se nos pone cuando vemos lo que nos sacáis con tanto descaro.
(No tiene dueño el dinero público, te acuerdas)
Como ese cielo del que os llueve se llama bolsillo, es nuestro, y al que vosotros acudís con total desvergüenza cada vez que necesitáis comprar algún voto para manteneros en el poder, os importa un pimiento.

1 comentario: