viernes, 22 de junio de 2012

¿Ave o vías?





                                          ¿Ni Ave ni Soterramiento?






Don Pablo Venzal, edil de urbanismo.
Está empeñado en tirar el Toblerone y construir edificios de catorce plantas.
Ole por sus ous.


Decía el edil de urbanismo Pablo Venzal:
“El que apueste por el toblerone que se olvide del soterramiento”.

Don Pablo, si ustedes se empeñan se pueden hacer las dos cosas.
No me sea también cortito de miras.
Claro que si se acobardan ante los promotores almerienses (como viene siendo habitual en los concejales de urbanismo) y ante sus jefes políticos de Madrid, (como viene siendo habitual en los miedosos políticos de provincias), los dirigentes almerienses, entre ellos usted, les dejaran a las nuevas generaciones una Almería de pena y de cemento.
Se lo iremos recordando mientras tengamos esa posibilidad.

Ya no parece importarle tanto a don Luis Rogelio el soterramiento
de las vías a su paso por la ciudad

 Dice Luis Rogelio, el alcalde-senador en Madrid:
“Lo importante es el Ave, no el soterramiento”.
"Kao al argumento de don Pablo por parte del regidor".
El propio don Luis, al apostar por el Ave, se olvida del soterramiento.
Ya tiene las manos libres el concejal de urbanismo para conseguir que no se tire el toblerone y que se quede como una obra de la historia económica de la ciudad.

Dos políticos del mismo partido, del mismo equipo de gobierno municipal y con opiniones contrarias sobre el soterramiento.
La disidencia nos enriquece el panorma.
A don Pablo parece preocuparle mucho, a don Luis Ro ya no tanto.
Más bien, si nos atenemos a sus declaraciones:
Nada le preocupa.


Menuda putada le ha hecho el alcalde-senador a su edil de urbanismo.

Señor alcalde, ha dejado usted a su concejal de urbanismo a los pies de los caballos.
(No es al primero al que le hace jugada tal).
O de los empresarios que quieren construir las catorce plantas sobre el solar del Toblerone.
¿Qué va a decirnos ahora don Pablo a los que estamos a favor de que el Toblerone no se convierta en unas cuantas barreras de cemento de catorce plantas en la mejor zona de Almería?
Se le caído señor Venzal, mejor, le ha tirado su alcalde todo el argumentario desplegado ante la opinión pública almeriense sobre el soterramiento y el Toblerone.

Y eso tiene que doler, vaya si tiene que doler.
Para que se fíe usted de sus jefes políticos.
En un brete le ha metido, don Pablo.
¿A ver que les dice usted a los dueños del solar, que ya estaban disfrutando de la posibilidad de ver sus catorce plantas como una futura realidad en la mejor y más cara zona de la capital?
¡Todo un potosí!

Hagamos que el Toblerone viva para la ciudad.
 Ya no le interesa a su jefe-alcalde las obras sobre las vías.
¡Bien!
¿Adiós a las torres sobre el Toblerone?
¡Más que bien!
¡Qué putada, don Pablo, qué putada!
(Bueno, depende para quien)
Y si no le interesa a su jefe es porque sabe que el soterramiento va a dormir en los cajones de la casta Madrid (donde ahora reposa su alcalde como senador del reino algunas noches a la semana) durante muchos años.
“Lo importante es el Ave, dice Luis Rogelio”.
Pues eso.
Por cierto:
¿Para cuándo el AVE?

1 comentario:

  1. Larga mano la del gran amigo, casi vecino y rival en el tenis de José Antonio Amate.

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